Las Aves de Cuba y Fermín
Zanón Cervera ENGLISH German-Deutsch
EL HOMBRE Y EL COCODRILOMAN AND CROCODILE
Las Aves de Cuba y Fermín Zanón Cervera.
Diseño logotipo Dennis ,Universidad de la Habana
Comenzamos el estudio de las aves cubanas, por aquellas que fueron descubiertas en fechas recientes, años 1926-7,por el naturalista español, de Godelleta (Valencia), Fermín Zanón Cervera.
Guardia Civil de profesión, a finales del siglo pasado se le destina a la Habana, coincidiendo con la Guerra de la Independencia cubana, y al finalizar ésta, solicita volver a España para ingresar en la Guardia Civil. Tras dos años de Servicio y tras casarse con su Victoria Chillón Ledesma, vuelve a Cuba y posteriormente a México.
Comienza estudiando los Insectos, descubriendo nuevas
especies, y recorriendo varias provincias como Pinar del Río, La Habana, y
Matanzas. Pero realmente el momento clave en su vida lo constituye su encuentro
con el Doctor
Thomas Barbour,
de la Universidad de Harvard, hombre de gran talla al que en
los sucesivo recibiría de Fermín Zanón , el cariñoso apodo de Gigantón o
Gigante americano, quién le encomienda la exploración a fondo de las Sierras
de la Provincia de Pinar del Río, trabajando con él hasta su vuelta a
España.
Después de intensos años de estudio, Barbour le envía a profundizar en la Ciénaga de Zapata, en una zona conocida como Santo Tomás, y Fermín Zanón siguiendo sus indicaciones se traslada entrando por la desembocadura del Río Hatiguanico.
Son muchas las peripecias que vive, estando en alguna ocasión a punto de perecer en la Ciénaga, concretamente cuando se llegó a hundir hasta el pecho, y sin nadie que le pudiese ayudar.
Cuenta su sobrina Cármen Zanón que pudo agarrarse a un cesto de mimbre y tras varias horas de esfuerzo consiguiò salir del fango. En Santo Tomás , la primera ave que descubre es la Fermina, un troglodítido pariente de nuestro Chochín, Troglodytes troglodytes, que rápidamente envía al Doctor Thomas Barbour, que confirma que este pájaro con pinticas es una especie nueva para la Ciencia y lo bautiza en su honor con el nombre científico Ferminia cerverai Barbour 1926, en inglés Zapata Wren, quedando así el primer apellido de Fermín, es decir Zanón, olvidado para los estudiosos de la historia natural cubana, quizás debido a la costumbre anglosajona de dar a conocer sólo el primer apellido, que en este caso considera Cervera. Aún así, Thomas Barbour en la Revista Auk, se refiere al naturalista español como Fermín Z.Cervera.
Esta misma expresión de su nombre se confirmó recientemente en mi última expedición a Cuba, durante la visita al Museo de Ciencias Naturales Felipe Poey de la Universidad de la Habana, en la que tuve la grata sorpresa de encontrar un ejemplar de la extinguida Paloma migratoria Ectopistes migratorius que había sido colectada por Fermín Z.Cervera. Indicando por otro lado las estrechas relaciones existentes entre el ambientalista y los Museos existentes en aquella época.
Este fenomenal descubrimiento, se refleja en la publicación de la prestigiosa revista norteamericana Auk, Volumen XLV con figuras de Brooks, representando así un nuevo género endémico, de una familia prácticamente ausente en Cuba.
Realmente constituyó una gran sorpresa que un país que había sido profundamente estudiado en el siglo pasado por prestigiosos naturalistas como el alemán Gundlach, y por Felipe Poey, Carlos de la Torre, el gallego Juan Lembeye...,pudiese contener secretos aún por descubrir en el año 1926.
Fermín cuenta con la ayuda en sus exploraciones de Carvajal, que consiguió imitar a la perfección el canto de la Fermina, y al ser cienaguero de pura cepa, constituyó un pilar básico en los descubrimientos ornitológicos. En Septiembre de 1999, Rafael Sánchez, acompañado por el Chino de Santo Tomás, destacado gu&ia naturalista de la Cienaga de Zapata, entrevistan a Juanito Leal, primo hermano de Pablo Carvajal, que nos comentó anécdotas de la vida de Fermín y Pablo. Desde aquí agradecemos su colaboraci&o;n, cuando sabemos que pasa por difíciles momentos de salud.
En general la figura de Fermín Zanón Cervera, no está presente en las publicaciones sobre las aves de Cuba, y es Florentino García Montaña, en su libro Aves de Cuba, especies endémicas, quién por primera vez habla sobre este destacado naturalista, citando sus peripecias para el descubrimiento de estas aves, quizás debido a ser un naturalista autodidacta, que no pasó por la Universidad, quizás por otras razones, pero lo que si es cierto es que su figura necesitaba de un reconocimiento acorde a la valía de sus cualidades y de sus descubrimientos.
Alvarez Conde, en su libro Historia de la Zoología en Cuba, no lo cita, pero sin embargo si cita las tres especies descubiertas por Fermín Zanón, en la página 143, como ejemplos de la fauna de la Ciénaga de Zapata y de especies de reducida distribución geográfica; en su fenomenal libro dice textualmente, "se han hallado tres aves de área muy restringida", pero no cita a la persona que las descubrió, más adelante cita también ampliamente al Doctor Thomas Barbour y al célebre naturalista cubano Dr Carlos de la Torre.
Aprovechamos la ocasión para recordar que el
Cabrerito de la Ciénaga, Zapata Sparrow, ó Zapata Finch, como en
principio se le llamó, otra de las tres endémicas descubiertas por Fermín Zanón,
se la dedicaron a Carlos de la Torre, siendo su nombre científico Torreornis
inexpectata.
Y para más disgusto del que escribe estas líneas, cita también al Dr Stephen Cole Bruner (1891-1953), Doctor Honoris Causa por la Universidad de Carolina del Norte, y reconocido ciéntifico en Cuba, entre cuyos múltiples trabajos se encuentra, Observaciones sobre Ferminia cerverai:(Aves:Troglodytidae). Fué el Sr Brunner compañero de Fermin Zanon en el Departamento de Fitopatologia y Entomologia Aplicada del Ministerio de Agricultura cubano
Realmente, constituyen claros ejemplos de la caída en el olvido de la figura de Fermín Zanón Cervera, en cuanto a literatura científica se refiere, no así en cuanto a su recuerdo en la zona donde siempre trabajó, la Ciénaga de Zapata , en la que todo el personal investigador y guías ornitológicos, entre los que destacan los hermanos Orestes y Angel Martínez García, saben de la gran importancia que ha tenido para el desarrollo ecoturístico de la Península de Zapata , la existencia de estas tres aves endémicas, visitadas por naturalistas y ornitólogos de todo el mundo.
Prueba de ello es la publicación del libro Fauna silvestre de la Ciénaga de Zapata, de Alfredo Nieto Dopico, Director del Centro de Investigación Tecnología y Medio Ambiente CITMA, de la Ciénaga de Zapata.
Este libro editado en España en 1997 reconoce la importancia de la figura de Fermín Zanón Cervera, mencionándolo en su página 79,"tenemos que agradecer al naturalista español Fermín Cervera, descubrimiento en 1927 de las tres aves endémicas de la Ciénaga, quién residió en Cuba durante las primeras décadas del presente siglo".
Siempre se le animó al autor del presente libro a
continuar con su investigación, a pesar de que las guías de aves que actualmente
se consultan no mencionan su figura aunque sí las tres especies descubiertas,
como son el caso de Birds of the West Indies de James Bond, y Birds of the West
Indies de Wiley, Raffaelle y Garrido. Así como la última publicación Birds of the Cuba de Garrido y Kirkconnell
Merece la pena aclarar que el Cabrerito de la Ciénaga
Torreornis inexpectata , según consta en el libro Threatened Birds of the
Americas, regalado al autor por el destacado profesor de la Universidad de
la Habana, Dr Orlando Torres Fundora, Miembro de la Academia de Ciencias de
Cuba, y gran conocedor de la Ciénaga de Zapata, cuenta con otra subespecie en la
Provincia de Ciego de Avila, más concretamente en Cayo Coco Torreornis
inexpectata varonai, y otra subespecie en Guantánamo, Torreornis
inexpectata sigmani. Por otro lado la Fermina y la Gallinuela de Santo
Tomás, conocida o rebautizada como Gallineta de Zapata, traducción literal del
inglés Zapata Rail, siguen sin reportarse en ningún otro lugar de
Cuba.
A ésta última le toca vivir una situación crítica, ya que no ha podido ser estudiada ni fotografiada en los últimos años, aunque noticias recientes provenientes de investigadores de prestigio, nos comunica que ha sido observada de nuevo, aunque de manera esporádica.
Volviendo a la historia años atrás nos toca relatar, literalmente, a traves de las cartas que Fermín Zanón enviaba a su familia en Godelleta, sus hermanos Claudio y Cármen, quién fue realmente este ilustre personaje que tanto hizo por la Ciénaga y que sin embargo al menos que sepamos no dejó escrito ningún libro para deleite de generaciones venideras.
En la carta más antigua que conservamos, de fecha 13 de Octubre de 1906, escribe desde Veracruz, Méjico, a su madre mostrándole sus deseos de volver a España , " De buena gana estaríamos en casa en la Guardia Civil, pero que vamos a hacerle ahora no hay esperanzas para poder regresar pronto, por cuanto no hay recursos para ir a casa, ni casi para comer, pues aquí esta familia que conocimos en la Habana que son dos hermanos, Manuel y Balbina, tienen un tostadero de café, yo les ayudaba cuando estaba bueno y ahora que ya voy pudiendo hacer algo sigo ayudándoles, y Victoriana cuando podía también ayudaba, a lavar, y demás faenas y vamos comiendo con ellos"
Esta carta nos da a conocer las penalidades y necesidades que tuvo que pasar el matrimonio, ya que la frágil salud de su mujer Victoriana representaría una constante que marcaría para siempre su destino.
Continuando con la carta "Si tuvieramos recursos, Victoriana al menos iría a casa y junto a usted, madre, con eso alimentos se pondría buena, pues aquí tiene problemas de anemia, así que vamos a pasar para la Habana, allí que se gana más dinero que por esta miserable y mortífera tierrra, veré de poder mandarla junto a usted para que se reponga ya que yo no puedo ir, y yo veré de poder hacer algún dinero para tener una vejez más desahogada en casa y que usted aún viva para juntos poder disfrutar".
Realmente, su vuelta a Cuba es un acontecimiento clave en su carrera de naturalista, ya que llevará consigo el encuentro con Thomas Barbour, y juntos llevarían a cabo el descubrimiento de nuevas especies endémicas cubanas.
Otra carta enviada con posterioridad a su hermano Claudio,relata los conocimientos que va adquiriendo sobre las aves de Cuba:
"Aquí hay aves de muchas clases, pues con las que se crían en el país y las que vienen de paso a invernar serían unas 245 clases o sea especies diferentes: yo salgo a cazar y como sólo quiero matar las bonitas, hay días que no llego a disparar ni un sólo tiro. Aunque no entenderás la siguiente nota que a continuación te pongo, porque todo animal en este mundo ya conocido, tiene su nombre dado por los sabios naturalistas y como los nombres son en latín y griego, por eso te digo que no entenderás, sin embargo te darás algo de cuenta, yo te pondré solamente el nombre de las familias, y que es así.
Familia Vulturidae, quiere decir Buitre, Aura Tiñosa, es más grande que un cuervo, y tiene el cuello y cabeza parecida a los Pavos "fritos".
14 Familia Falconidae, quiere decir Halcones , Gavilanes y Aguilas.
Sijú Platanero, sijucito, Cuban Pygmy Owl, Glaucidium siju.
5 Especies de Lechuzas,entre pequeñas y grandes
6 Especies de la familia Bichares
13 Especies de la familia Turdidae "Tordos"
29 Especies de la familia cercanas a las Buscaretas.
3 Especies de la familia Cardenales
10 Especies de la familia Buchines.etc
8 Especies de la familia Golondrinas
10 Especies de la familia Gafarrones,etc
12 Especies de la familia Estorninos
2 Especies de la familia Corvidae "Cuervos"
3 Especies familia Colibrís.Estos son los pájaros más pequeños que se
conocen.
6 Especies familia Scansores.Llaman Carpinteros porque con su pico agujerean los troncos de los árboles,etc
5 Especies familia Cucutidae,"cucos".
3 Especies familia,una Cotorra,un periquito y un papagayo.
12 Especies familia Columbidae y Coloms "Palomas".
1 Especie Gruidae "Grullas"
95 Especies de distintas familias entre patos,gaviotas,etc.""

Se trata de un ejemplar de Gavilán Batista, Copete o Cangrejero, Cuban Black Hawk, subespecie endémica Buteogallus anthracinus gundlachi, descrita por Florentino García Montaña en su libro Las aves de Cuba , Subespecies endémicas, donde nos
comenta el origen onomatopéyico de su nombre, ya que cuando deja oír su voz parece decir ba-tis-ta.
La imagen corresponde al Jardín Botánico Nacional de la Habana, lugar visitado en Agosto de 1997 por el autor de este libro acompañado por el profesor Orlando Torres Fundora, de la Universidad de la Habana y de su hijo Javier Torres, jóven herpetólogo cubano, junto al que se pudo aprender interesantes nociones de identificación de las lagartijas cubanas, a saber Anolis ecuestris, A.sagrei, A.allisoni...y sobre los ofidios cubanos como el Majá de Santa María Epicrates angulifer, el Jubo Alsophis cantherigerus, y el cativo o catibo de manglar Tetranorhinus variabilis, sin olvidar al majacito Tropidophis melanurus(que se puede admirar en la foto,gentileza de José Curt Martínez y la colaboración de Javier Torres).

La
búsqueda del Majá de Santa María fue una constante en la última expedición de
Marzo de 1999 ,hasta que por fin en la Ciénaga de Zapata, con ayuda de
cienagueros amigos, cuya intimidad respetamos pudimos llevar a cabo una sesión
fotográfica de este importantísimo boido cubano, por supuesto endémico, y de
gran importancia en la cadena trófica de casi todos los ecosistemas de la
isla.
Saltamos en el tiempo y nos situamos en el día 11 de Octubre de 1924, en la que Fermín Zanón Cervera utiliza un impreso de la Secretaría de Agricultura , Comercio y Trabajo, concretamente de Sanidad Vegetal, situada en Obrapía 37 1/2.(ALTOS).
Comenta a sus hermanos sus actividades relacionadas con la Fitopatología , siendo sus servicios muy valiosos tal y como le explica a su familia "Hace seis días, llegó un cargamento de uvas de Almería, España. El Jefe de Sanidad Vegetal de la República la dió por buena, pero un Inspector Americano dijo que contenía la plaga Mosca Mediterránea (Ceratitis capitata). Para ver si podrían salvar la mercancía, y si era o no cierto que la uva contenía dicha plaga, les informaron de qué yo era un hábil perito en el asunto. Vinieron a verme el Secretario de la Cámara de Comercio Española, y los interesados. Fuimos a ver al Ministro de Agricultura que se interesó y consultó con el Presidente de la República. También hablamos con el Ministro español; luego yo examiné racimos de distintos barriles y no contenían vestigio o séase señal ninguno de la tal Mosca mediterránea. A pesar de que no hayan podido sacar los interesados buen partido, a mi despecho, me han regalado una caja de cerveza marca Carta Blanca, que contiene 72 botellas, así que os convidamos a beber cerveza."
Esta carta resalta la importancia de los conocimientos en Fitopatología y Entomología, que le otorgaban su merecida reputación ante los Ministerios de Agricultura español y cubano, y además confirma el hecho de que estaba al día de la situación de las relaciones internacionales del momento.
Continuando con su faceta de Entomólogo, en la carta añade:
" El gigante americano, quiere comprarme de todos los insectos que yo he descubierto, hasta 4 de cada especie. Son 29 especies (clases), diferentes. Descubrí también una mariposa grande muy bonita el día que me torcí el pie, pero al siguiente día que aún la conservaba viva, contemplándome entre las manos se me escapó."
Su relación con el profesor Thomas Barbour, no sólo abarcaba el mundo de las aves, sino al contrario el eje principal lo ocupaba el mundo de los insectos, la Entomología, sin saber aún los grandes descubrimientos que le esperaban.
La carta la concluye citando los insectos descubiertos por Fermín Zanón Cervera, manteniendo ausente su primer apellido, Zanón.
"Entre los insectos descubiertos por mí están:
Crisópidos Chrysopa thoracica cerverina
Leucochrysa cerverai
Nodita cerverai
Nodita firmini
Mirmeleónidos
Glenurus cerverai
Belen cerverinus"
A esta interesante carta , le sigue otra más importante aún que sería un presagio de los descubrimientos que se iban a producir y que como la anterior merece ser transcrita al completo.
"Habana ( Isla de Cuba) 14 Diciembre de 1925
Hermano Claudio te mandaba por separado dos peloticas de huevos de Mántido y hoy te envío otras 2, para que me hagas el favor de ponerlas cuanto antes en los huecos de los ribazos.
El día 4 del presente mes fuí a Pinar del Río, capital del poniente a 87 kilómetros, desde allí 76 kilómetros más en automóvil a una aldea llamada Sumidero, luego tres leguas hacia el Norte a caballo a una propiedad llamada Hacienda Gramales. Todo esto a lograr dos clases de aves para el gigante americano. No había nada de estas dos especies. Esta gran finca que es tan grande como desde la Garrama a Ferrajón, se me parecía a tierra española, así como en los altos de Redondo o la Muela, llenas sus lomas de pinos y encinas y comí bellotas aunque algo amargas. A los tres días de estar allí, y viendo que nada lograba, regresé desesperado aquí el día 14. Me pagarón el tren de ida y vuelta a Pinar del Río. Al regresar le escribí al gigante americano del fracasado viaje y ayer recibí carta de él y me dice así:
""Cambridge,Mass.,Diciembre 9 de 1925. Mi muy querido Don Fermín.= Recibí su alta carta de 15 de Noviembre. y deseo hacer saber a Ud. que pienso llegar a casa de la Habana como del 10-12 de Febrero, y entonces podemos arreglar todos los gastos de sus viajes etc.. Pero vaya a Santo Tomás antes de mi llegada a casa. Recuerdos. etc""
Fermín continúa contando a sus hermanos
Tendré que ir a Santo Tomás en la Península y Ciénaga de Zapata a donde ya fuí hace dos años y medio.
Me recomienda que no vaya para casa, que quién embalsamará después? Pero pienso ir para casa en la Primavera."
Está clara la obsesión del Dr Thomas Barbour con la Ciénaga de Zapata y concretamente con Santo Tomás, que se convertiría con el tiempo en el lugar más importante para la observación de aves de la isla de Cuba.
La foto siguiente corresponde a un ejemplar de Gavilán Batista, Common Black Hawk, Buteogallus anthracinus.
Sorprendido en la Salina el mes de Marzo de 1999, resaltar queda la gran nobleza de estas aves que se dejan acercar y que casi no temen al hombre, fruto de las medidas proteccionistas aplicadas en este Refugio de Fauna de la Ciénaga de Zapata.

Esta subespecie endémica tal y como nos comenta Eduardo Abreus, destacado Técnico del CITMA de la Ciénaga de Zapata, donde realmente merece la pena observar el Gavilán batista es en el Río Hatiguanico.
El ave de la fotografía superior es el Coco Blanco,
White Ibis, Eudocimus albus, es un ave de la familia de las
Threskiornitidae, cuyo pariente más cercano es el Coco Prieto, Glossy
Ibis, Plegadis falcinellus, especie también representada en el Sur de
España, en el Parque Nacional de Doñana.
Fotografía tomada en las Salinas en Marzo de 1999.
La imagen inferior corresponde a una interesante observación de la Flora del Parque Nacional de la Güira, en la Provincia de Pinar del Río, en la que el profesor Orlando Torres y el escritor naturalista José Curt, conversan animadamente disfrutando de una agradable mañana.

El profesor Orlando Torres y el Técnico del CITMA, Eduardo Abreus, nos acompañaron por los bosques de Playa Girón,
intentando distinguir entre los cantos de las aves, la presencia de la Pedorrera o Cartacuba, Cuban Tody, Todus multicolor.

La siguiente fotografía corresponde a un ejemplar de la Paloma Migratoria Ectopistes migratorius, colectada a primeros de siglo en Guantánamo por Fermín Zanón Cervera, descubrimiento que tal como comentabamos anteriormente mereció por si sòlo la pena de visitar la Isla de Cuba en Marzo de 1999.
Esta especie es un claro ejemplo de lo que la mala acción del hombre puede hacer por la conservación de especies
que nos sorprendían por su abundancia , se consideró el ave más numerosa que
jamás existió, comenzando su ocaso a mediados del Siglo pasado, parece ser que a
partir de 1870 su número descendió drásticamente.
El último nido del que se tiene noticia se encontró en el año 1894, y se
consideró extinguida definitivamente en el año 1914.
La foto corresponde a un ejemplar de Jilguero, Goldfinch, Carduelis carduelis, perteneciente a la familia de los Fringilidos .
La razón por la que os damos a conocer esta especie, muy común en España y gran parte de Europa, es por la relación que mantuvo con el Cabrerito de la Ciénaga, Zapata Finch, posteriormente Zapata Sparrow, Torreornis inexpectata, a traves de la figura de Fermín Zanón Cervera.
Cuenta Thomas Barbour en la prestigiosa Revista Auk, que cuando Fermín Z.Cervera tuvo su primer contacto con el Cabrerito de la Ciénaga, lo relacionó con su homólogo español, el Jilguero, muy cotizado como ave de canto en el sur de España.
Como consecuencia de ello, y escuchando el canto del Cabrerito se dió cuenta que guardaba mucha similitud con el pariente español, así que Fermín imitando el canto del Jilguero conseguía atraer al Cabrerito y capturarlo fácilmente
.
Esta fotografía , gentileza de José Curt, y con la colaboración del Profesor Orlando Torres, de la Universidad de la Habana, fue tomada en el Museo de Ciencias Felipe Poey, y se trata del único ejemplar conservado en Cuba de Cyanolimnas cerverai, Gallinuela de Santo Tomás, Zapata Rail, y representa realmente la grata confraternización entre los investigadores españoles y los cubanos, que siempre están dispuestos a enseñarnos los más importantes secretos de su Flora y Fauna.
Sea pues un homenaje a los colaboradores desinteresados que siempre hemos tenido la suerte de encontrar, y dejarnos con las ganas de volver a continuar con el estudio de la Naturaleza cubana.
Quizás Thomas Barbour necesite de un reconocimiento más amplio, al tener constancia de la importancia de esta especie, endémica de un área muy restringida y que ha merecido expediciones tan interesantes como las llevadas a cabo por Juan Criado y Tomás Hernández , de la Sociedad Española de Ornitología que llevaron a cabo un interesante estudio en la Ciénaga de Zapata, siempre acompañados por el equipo investigador del CITMA, cuyos nombres no añado por miedo a olvidar alguno de ellos.
Abajo Chino y el profesor Orlando Torres, atraen a la Fermina.

No podíamos dejar de incluir en este breve trabajo a una
hembra de Zunzuncito,Pájaro Mosca,Trovador, Bee Hummingbird, Mellisuga
helenae, nombre científico en honor de Helena , la madre de Carlos Booth,
gran amigo de Gundlach, que sin embargo dejó los meritos de este pequeño y gran
descubrimiento al naturalista gallego Juan Lembeye, que sí ha tenido un gran
reconocimiento en su Comunidad de origen ,Galicia, con la edición de su libro
Aves de la Isla de Cuba.
Es la copia de la carta que guarda como recuerdo su sobrina Cármen Zanón de Godelleta de su tío Fermín Zanón Cervera.
En ella el célebre naturalista valenciano muestra su preocupación por el desatre causado por el huracán que en Otoño de 1926, poco después de descubrir la Fermina, asoló la Ciénaga de Zapata, quedando pendiente el reparto de ayuda humanitaria para la población afectada.
También se desprende de ella que como destacado científico, Fermín Zanón es consciente del descubrimiento que ha hecho, del gran valor que tiene, y del asombro que causaría en la comunidad científica de la época.
La escasez de recursos de aquella dura etapa de su vida, le hace valorar los especímenes capturados y la relación profesional que le une con el Gigante Americano Thomas Barbour.
Abajo se reproduce el pico de Cyanolimnas
cerverai, Gallinuela de Santo Tomás, Zapata Rail, tal y como fue
dibujado para la Revista Auk.
En la carta para que su familia comprendiesen de que aves se trataba, comparaba a el Cabrerito de la Ciénaga con el Verderón Carduelis chloris, y con el tamaño del rabilargo, un córvido que tiene una peculiar area de distribución, desde la España meridional, salta hasta el Norte de China.
La Gallinuela de Santo Tomás la compara con la Polla de
Agua, Gallinula chloropus. La fotografía corresponde al anillamiento de
un ejemplar en el Brazo del Este, en el Entorno del Parque Nacional de Doñana en
Enero de este año.
Me gustaría resaltar como causa de su vuelta a España , entre otras, la frágil salud de su mujer Victoria, que tiene tremendos deseos de volver a casa.
La imágen corresponde a una sesión de descanso en los
Cenotes, formaciones típicas de la parte Oriental de la Ciénaga de Zapata,
constituyendo lugares útiles para la observación de las aves endémicas como el
Tocororo (fotografía siguiente),Cuban Trogon, Priotelus temnurus,

y especies de reptiles como el Perrito de Costa, ó Bayoya Leiocephalus carinatus, que enrolla su cola de una forma característica.
Leiocephalus es un género exclusivo de las Antillas, y quiere decir "cabeza de león".
La fotografía de abajo, corresponde a un gesto de noble hospitalidad en el poblado de Santo Tomás, donde ante un imprevisto, como fue un tropiezo del Profesor Curt, rápidamente fue auxiliado por la doctora de la comunidad, que le realizó una cura de sus heridas en la rodilla.
Todo ello, en un poblado aparentemente aislado, cuya
única comunicación es un carril forestal, a través del cual se accede desde
Buenaventura a la Zanja de la Cocodrila.
A su vuelta a España el profesor Curt recuerda con cariño las atenciones recibidas en Santo Tomás, y reflexiona sobre lo que ha supuesto en las vidas de estas buenas gentes , el descubrimiento por Fermín Zanón Cervera de las tres joyas endémicas de la Ciénaga.
Esta fotografía representa el comienzo de una expedición naturalista, dándonos a elegir entre los dos caminos, uno hacia las aves endémicas de Santo Tomás, y otro a una gran reserva de aves acuáticas donde encontraremos diversas especies de garzas , y madrugando un poco también podremos ver la Grulla ,Grus canadensis nesiotes, subespecie endémica de Cuba, que aún sobrevive en las zonas húmedas mejor conservadas.

La Salina nos ofrece también la posibilidad de observar rapaces como el
Aguila Pescadora, llamada en Cuba y en las Islas Canarias Guincho,
Osprey, Pandion haliaetus carolinensis, y también se puede
encontrar al Gavilán Bobo, Broad-winged Hawk, Buteo platypterus
cubanensis, haciendo honor a su nombre ya que se dejó fotografiar todo lo
que quisimos.
Como última cita sobre la figura de Fermín Zanón Cervera, podríamos añadir que el destacado profesor Vicente Berovides Alvarez, en su libro Orden y Diversidad en el mundo viviente, libro número 19 de la coleccion Vulcano, editado en 1988, cita a nuestro célebre naturalista: "El aficionado español a las Ciencias Naturales, Fermín Cervera, que descubrió nada menos que tres especies de aves cubanas para la ciencia, tiene el privilegio de que su nombre íntegro sirvió para nombrar a una de dichas aves, la Fermina de Santo Tomás, de la Ciénaga de Zapata, cuyo nombre científico es Fermina cerverai." Ya como defensor a ultranza de la destacada labor de Fermín Zanón, me parece un poco corto el apelativo de aficionado, si con ello nos olvidamos de los amplios conocimientos que poseía sobre la Fauna Cubana, viviendo realmente de su actividad, que podría considerarse financiada directamente por la Universidad de Harvard, a traves del Doctor Thomas Barbour. Y sin ánimo de ser excesivamente puntilloso, resaltar que su nombre entero no paso a la historia, sino su nombre acompañado de su segundo apellido. Continuando con la figura de Fermín Zanón nos gustaría dejar claro que en su pueblo sabían de su gran afición a las aves, no obstante, le llamaban con el apodo de el Pajaritero.
Criaba aves de jaula, y le gustaba soltarlas lejos de su casa, comprobando como volvían siempre sin perderse ninguna.
Entre sus muchas cualidades destacaba el dibujo, especialmente de Mariposas, de las que su sobrina guarda un libro de primeros de siglo, que dibujaba en papel y las montaba luego para que pareciesen de verdad.
Cuenta su sobrina , que era tal su cualidad de dibujante, que como broma, hacía en papel los dibujos de los billetes de la época y la gente al verlos los daba por buenos.
También parece ser que era hombre de reconocida moral y buen hacer, llegó a ser Alcalde de Godelleta.
Su sobrina Cármen Zanón fue la persona de su familia más allegada a Fermín, hasta tal punto que lo cuidó hasta su fallecimiento de una grave enfermedad respiratoria.
Al ser preguntada por los recuerdos de su Tío Fermín, ella contesta, que pudo guardar sólo las valiosas cartas que mencionamos, y algunos insectos y libros de él.
Su esposa Victoria al morir Fermín, vendió la colección de sus aves cubanas disecadas a algún Museo que aún no se ha localizado.
Como final de este breve libro, acabar diciendo que
cuando presintió la llegada del último momento, Fermín Zanón Cervera, abrió las
jaulas de sus aves, y las soltó para que volasen libres para
siempre.